Hay nombres que se usan por acuerdo común, como niñas y niños, adolescentes, jóvenes o menores de edad. La cosa parece estar clara. Pero hay un problema: son categorías desiguales que se entrecruzan.
En Asturias, entre un 10 y un 14 por ciento de los niños y niñas presenta ya dificultades emocionales o de conducta, según las encuestas de salud infantil. En solo cinco años, el número de chicos y ...
Frente al embarazo de niñas y adolescentes, la pregunta no debería ser únicamente cómo atenderlas, sino qué ocurrió antes, ...